La Revuelta en Ecuador: Dentro de la Comuna de Quito

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Entrevista desde la Primera Línea

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A comienzos de Octubre, una ola de protestas sacudieron las calles de Ecuador en contra de recortes a subsidios de gasolina y, como consecuencia, un alza en los costos de vida. Esta se ha vuelto la revuelta popular más grande que el país ha visto en décadas. Marchas indígenas llegaron hasta Quito, la capital, y ocuparon el edificio del Parlamento. Miles de manifestantes confrontaron a las fuerzas policiales del Presidente Lenín Moreno, forzando al gobierno a trasladar su sede para poder escapar de la insurrección. Moreno es el sucesor y ex-vice presidente del izquierdista Rafael Correa, quien llegó al poder con el momentum de los movimientos sociales de los años 90 y quien gobernó el país desde el 2007 en adelante, implementando el mismo modelo neoliberal que otros gobiernos de izquierda de Latino América, como el PT en Brasil, han utilizado para pacificar y apropiarse de los movimientos sociales. La convergencia de diversos grupos rurales, urbanos, estudiantiles, de mujeres e indígenas ha contribuido a la radicalización de la lucha que ahora se convierte en un alzamiento popular.

La mañana del lúnes 14 de octubre, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador anunció que el presidente había cedido y aceptado revocar el decreto 883, el proyecto de ley de austeridad (conocido como el paquetazo,), para reemplazarlo con nuevos acuerdos que serían construidos con movimientos indígenas. Pero la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) anunció que la lucha continua, demandando el retiro de los Ministros de Defensa y del Interior, quienes fueron responsables de la violenta represión a las protestas.

Realizamos esta entrevista el 10 de octubre, directamente con compañerxs en las barricadas de las calles de Ecuador, para poder entender el contexto de la movilización. Una versión previa de esta entrevista apareció en portugués via Facção Fictícia.

Manifestantes chocan con la policía de Quito, 8 de octubre.


Los gobiernos de Brasil y Argentina y las instituciones asociadas con la Unión Europea han declarado su apoyo al gobierno de Lenín Moreno en Ecuador y han denunciado la revuelta popular de personas indígenas y de la clase trabajadora. Obviamente, estas instituciones saben que las políticas de austeridad también se encuentran en su agenda y temen que el mismo panorama se generalize por las Américas y otras partes del mundo.

¿Cómo ven que las políticas de austeridad y los recortes a subsidios afectan la vida cotidiana en Ecuador? ¿Qué fue lo que causó que la población urbana e indígena dijera “suficiente”? ¿Existe un sentimiento anti-capitalista en las calles?

La resistencia que se ve en las calles en estos momentos, que ya lleva ocho días, es un evento histórico. Es el levantamiento más grande de los últimos años—históricamente, no sé, pero es sin duda la huelga más grande en años, la cual tiene como protagonistas a indígenas, porque los levantamientos del pasado no duraron tanto como este.

La austeridad y las políticas de recortes a subsidios afectan la vida cotidiana en Ecuador, pero creo que existe una división de clases en lo que está ocurriendo estos días en Quito, y en todo el país. Una parte de la población no entiende las razones por las que se protesta; dicen que de hecho el gobiernono no está subiendo el precio de la gasolina sino que simplemente removiendo un subsidio ya existente. Lo que no entienden es que el aumento en el precio de la gasolina también aumenta el precio de los pasajes, por ejemplo. Un aumento de 10 centavos es mucho para un estudiante de universidad pública. Los precios de la comida también han aumentado durante este período. Para lxs vendedores más pequeñxs quienes compran cosas para uso diario todos los días y ganan muy poco, les afecta mucho. Por ejemplo, un saco de papas que hace diez días costaba $18 ahora tiene un valor de $30 a $35 dolares.

Ha habido un alza inmediata en los precios de la gasolina. Los subsidios anuales permitían un mayor acceso a alimentos básicos y otro tipo de bienes de consumo; principalmente comida—por ejemplo, verduras cultivadas en la Sierra [los Andes] o bananas cultivadas en las plantaciones de la Costa—que es transportada en camiones a diesel. La mayoría de los buses urbanos también. Existe una conexión entre los subsidios del gas y los precios a productos alimenticios básicos. Si la gasolina sube de precio, todos los otros precios subirán—comida, transporte, energía.

Como dije antes, existe un problema de clases: la clase media puede no estar sufriendo como consecuencia de estas medidas, pero la mayoría de la población ya siente las consecuencias. Lxs indígenas saben que no podrán vender sus productos—y que cuando los vendan a la gente de los pueblos, ganaran muy poco. Al final es una cadena en donde el productor directo es el que menos gana, y lo saben. Es necesario entender que aquí, la comida en las grandes ciudades llega desde el campo, así es que existe un efecto directo del alza de los precios de la gasolina y lxs pequeñxs productores del campo, donde viven la mayoría de lxs indígenas.

Con respecto al sentimiento anti-capitalista en las calles, la izquierda ha estado muy dividida desde que Rafael correa tomó el poder hace 12 años, estableciendo un gobierno de izquierda que capitalizó con la protesta social de los años 90 y los primeros años del siglo 21. Muchxs de lxs protagonistas de la lucha de esos tiempos terminaron uniéndose al gobierno. Durante esos años, habían personas que creyeron en ese gobierno, pero luego se dieron cuenta de que seguía una dirección bastante capitalista. Esto previno una unidad real en la izquierda.

Ahora, en este momento de la historia, no creo que haya habido un crecimiento que los movimientos sociales tuvieron y con el cual se hayan desarrollado hasta llegar a este momento explosivo. Muchas cosas pasaron en el ámbito social en los últimos años, pero no hubo una dirección clara hacia organización revolucionaria y comunitaria. Es como si los movimientos sociales estuvieron dormidos, y de un día a otro, gracias al [“paquetazo”],1 de repente todxs se unieron, y esto causó que la lucha se radicalizara. Por ejemplo, hubieron muchos bloqueos en distintos barrios, en la periferia, en pequeños pueblos, y esto mantuvo la lucha viva por ocho días.

Una marcha de miles de personas indígenas convergió en Quito.

El 8 de octubre, miles de indígenas ocuparon el edificio del Parlamento en Quito. ¿Puedes describir qué fue lo que pasó ahí?

De hecho, lxs indígenas llegaron el 7 de octubre, el lúnes, y hubo una fuerte pelea en Quito que duró cinco o seis horas e involucró a estudiantes, movimientos sociales, y otros residentes de Quito que intentaron mantener ocupada a la policía para permitir que lxs compañerxs indígenas entraran. Hay que recordar que se vivía en un Estado de Excepción, así que lxs militares estaban en las calles y habían bloqueado las principales entradas a Quito, las entradas Norte y Sur, para prevenir que lxs indígenas de otras provincias pudieran entrar. Sin embargo, las personas estaban tan bien organizadas que lxs militares no tuvieron la suficiente inteligencia a disposición como para detenerles. El hecho de que la pelea haya ocurrido en el centro de la ciudad también abrió espacios para que lxs indígenas pudieran entrar al centro histórico.

Cuando hacíamos retroceder a la policía, vimos llegar a los camiones llenos y las motociletas que acompañaban a la caravana indígena. Fue un momento muy emocionante.

Fueron directamente hacia el Parque El Arbolito, al lado de la Universidad Salesiana, desde donde se organizaba el apoyo logístico del movimiento. Al día siguiente, una protesta se llevó acabo en el Parque El Arbolito y la gente llegó al acuerdo de tomarse la Asamblea (el edificio del parlamento de Quito). Cuando llegamos allá, una primera delegación entró, y poco a poco más y más gente entró, mientras que miles de personas esperaban a las puertas de la Asamblea para poder entrar. La policía disparó granadas de gas lacrimógeno a las personas, lo que creó un pánico generalizado. Muchas personas pudieron haber muerto pisadas porque muchas no podían respirar y la gente corría en muchas direcciones. Mientras tanto la policía continuaba disparando gas lacrimógeno y balines de goma a lxs manifestantes. En ese momento se desató una gran represión.

La Asamblea, estratégicamente hablando, es como un pequeño fuerte arriba de una colina; para protegerla, la policía se posicionó en un punto más alto para que lxs francotiradorxs pudieran alcanzar a lxs manifestantes con las granadas lacrimógenas y también con munición. Como resultado, la policía causó un gran número de heridas y algunas muertes, gracias a su posición estratégica.

La idea de ir a la Asamblea fue una de las acciones que el movimiento indígena decidió llevar a cabo durante esos días en Quito. Hasta ayer [miércoles 9 de octubre], había mucha preocupación porque no había una estrategia clara, mientras que el gobierno se rehusaba a retroceder y aumentaba la represión. El hecho de que la policía haya tirado gas lacrimógeno a albergues y refugios como la Universidad Salesiana y la Universidad Católica causó mucha rabia: de alguna manera, era un golpe hacia el gobierno, porque circulaban noticias a pesar de la censura que los medios hegemónicos y el gobierno han tratado de mantener.

Hoy día [jueves 10 de octubre], en la mañana, ocho oficiales de policía fueron capturados por el movimiento y traídos a la gran asamblea popular e indígena en la Casa de la Cultura, donde habían entre 10 mil y 15 mil personas. Lxs reporterxs que estaban ahí transmitieron la asamblea en vivo, aunque no lo hayan hecho de la mejor manera. De algún modo, esto rompió con el asedio de lxs medios al mostrar, por ejemplo, el hecho de que un líder indígena de Cotopaxi, Inocencio Tucumbi, había sido asesinado. Había perdido el conocimiento luego de inhalar mucho gas lacrimógeno y luego fue atropellado por un caballo policial. Eso no apareció en los medios hegemónicos. De pronto, lxs muertos aparecieron en los grandes canales de televisión y fue muy claro para el público general que—¡sí, el gobierno estaba matando gente y reprimiendo a nivels extremos!

Manifestantes ocupan la Asamblea Nacional de Ecuador en Quito el martes 8 de octubre.

Así que la estrategia del día de hoy fue exitosa. Como dije, ayer, aún no había una estrategia muy precisa, pero hoy estabamos más organizadxs. La gente formó una procesión de un kilómetro desde la Casa de la Cultura hasta el Hospital para transportar el cuerpo de un compañero. Mucha gente aplaudía; también fue un momento muy emotivo. Nos despedimos de él con mucho honor, porque él fue un gran compañero de lucha. La gente también prometió ahí que la lucha continuaría en su memoria. También fue un momento para reagruparse, para descansar, para considerar la estrategia a seguir en los próximoss días, y para compartir este dolor pensando en todxs lxs caídxs, lxs heridxs, dándonos el coraje para seguir luchando.

La demanda de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) fue clara, anunciando que si el gobierno radicalizaba la violencia, obviamente las calles también se radicalizarían en respuesta.

Cuando llegó la noche, lxs policías fueron dejados en libertad y entregadxs al frente de la Asamblea, en medio de una gran manifestación. Porque la Asamblea y la Casa de la Cultura están cerca una de la otra, había una manifestación permanente en frente de la Asamblea y el área estaba llena de manifestantes. Esa noche habían alrededor de 30 mil personas en el área. Cuando la policía fue entregada, lxs indígenas dejaron muy en claro que fueron detenidxs por entrar en un área que había sido declarada zona de paz. Por eso fueron detenidxs, pero ahora estaban siendo liberados sanxs y salvxs. Esto es en contraste con las prácticas policiales, porque el día en que la Asamblea fue tomada, la policía se llevó a 80 personas prisoneras. Casi todas fueron liberadas ayer con claras marcas de violencia y heridas.

Una muchedumbre se apodera de vehículos policiales en Quito el 9 de octubre durante la huelga nacional.

Personas indígenas han declarado su propio Estado de Excepción en sus territorios, amenazando y arrestando a agentes del estado que han osado entrar en esas regiones. ¿Puedes describir esta forma de autonomía y organización territorial?

Sobre el Estado de Excepción decretado en los territorios indígenas, esto tambíen explica el episodio que acabo de describir. Ya que en ese momento, la Casa de la Cultura y las regiones aledañas eran consideradas como territorios indígenas, así es que se entendía que la policía había violado la soveranía excepcional de los pueblos indígenas y por eso fueron detenidxs. Esto también ocurrió en otros territorios indígenas esta semana, cuando fuerzas militares que violaron estos territorios fueron arrestados y buses militares y vehículos armados saboteados. Los pueblos indígenas han demandado desde hace mucho por autonomía en sus territorios ya que tienen sus propios principios indígenas. Cuando ocurre un problema en estos territorios como cuando alguien roba o causa líos, el caso se resuelve por medio de justicia indígena y no por medio de la justicia del estado.

Desde el momento en que el gobierno decretó el Estado de Excepción, en respuesta lxs Indígenas también decretaron un Estado de Excepción en sus territorios como una manera de reducir el nivel de represión y también ponerle presión al ejercito y la policía. En las calles o en los territorios, representantes del estado reprimen a la gente, así que saben que están en peligro de ser detenidos. En respuesta, en varios territorios, lxs militares y oficiales de la policía fueron detenidxs, desarmadxs, y luego liberadxs después de varios días de haber experimentado la justicia indígena. Esto funciona al hacer que la persona acusada se enfrente a lo que ha hecho, dependiendo de la ofensa cometida, y según esto, el castigo es decidido de manera comunitaria.

Con respecto a las etnias, digamos que la CONAIE está dividida entre todos los pueblos indígenas y otros pueblos cholos (mestizos) y pueblos negros del ecuador. Existen pueblos indígenas en la costa, en la Sierra Norte, Sierra Central, Sierra del Sur, y los del este, de la región del amazonas, y todxs ellxs se unieron por medio de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador.

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Hay rumores desde los medios del gobierno de que la CONAIE está haciendo tratados con el gobierno y parece que el gobierno está intentando dividir el movimiento entre “manifestantes buenxs” y “manifestantes malxs.” Pero en las últimas horas [del 10 de octubre], sin embargo, han habido reportes de que no hay ningún acuerdo entre la CONAIE y el gobierno. ¿Cúal es el chance de que el gobierno se apropie del movimiento exitósamente? ¿Qué tan dispuesta está la CONAIE a radicalizar el movimiento o negociar? ¿Y qué influencia o representación efectiva tiene la CONAIE entre los pueblos indígenas?

Claro que han habido rumores, mentiras, y falsedades de parte del gobierno y los medios en pos de dividir la lucha popular que está ocurriendo ahora en las calles de Quito y por todo el Ecuador. Hay que decir que las grandes organizaciones como la CONAIE y la FUT (el sindicato más grande del país) históricamente han negociado en tiempos de debilidad, y estas negociaciones nunca han llegado a ninguna parte. Y ya que son organizaciones grandes, estas negociaciones ocurren dentro de un escenario super-político—por lo que, a veces, los mismos movimientos los ven como estructuras políticas ambiguas.

Pero esto es normal. Además, debemos ver la capacidad organizativa que tienen, en este caso especialmente la CONAIE, con su rol histórico, considerando que en el pasado han logrado derrocar a varios presidentes. En esos tiempos, también vimos el poder de lxs conductores de buses, de camiones, y de taxis que han paralizado la ciudad, así como el poder de lxs estudiantes que se tomaron las calles. La verdad es que lxs conductores de buses y camiones tienen una historia de mucho auto interés y decidieron salirse de la huegla cuando consiguieron subirle el precio a los pasajes, mientras que otras personas, especialmente lxs estudiantes, consiguieron continuar la lucha en las calles, y lxs indígenas se les unieron inmediatamente. Tanto el movimiento urbano y como el movimiento indígena lograron decentralizar la atención inicialmente y exlusivamente dirigida hacia lxs conductores de buses y camiones.

Así que, sí, habían rumores. Pero hoy [10 de octubre], la atención está puesta en los arrestos de los oficiales de policía y en lxs reporterxs que fueron allá inmediatamente. Lxs líderes de cada grupo indígena y el presidente de la CONAIE, el Sr. Vargas, han declarado públicamente que no negociarán con el gobierno porque no hay nada que negociar sobre la sangre de lxs muertxs y que las condiciones para iniciar un diálogo serían eliminar el decreto 883 (el “paquetazo”), que el FMI se vaya del país, y que la Ministra del Interior María Paula Romo y el Ministro de Defensa Oswaldo Jarrín renuncien de manera inmediata ya que son de culpar por las muertes. Es claro que hay mucha presión desde las bases de estas organizaciones.

Durante los días previos, hubieron algunas reuniones, principalmente entre líderes y los altos comandos de las organizaciones políticas. Pero hoy día [10 de octubre], se decidió realizar una asamblea popular que duró varias horas en donde cada decisión fue el resultado de consultar con todxs lxs presentes, con el pueblo allí presente. Habían alrededor de 10-15 mil personas presentes y todo fue decidido de manera colectiva. También podemos decir que la presión de base está empujando al liderazgo a tomar decisiones radicales, a no vender al movimiento por desesperación y miedo a ser arrestados o a cambio de dinero que el gobierno les quiere dar por debajo de la mesa.

CONAIE, en general, tiene una representación muy grande. En Ecuador, si piensas en los pueblos indígenas, inmediatamente piensas en la CONAIE. Es una organización muy grande con una estructura política considerable, muy comunicativa y estratégica por lo demás. Hoy en día podemos ver muy bien como han logrado “darle vuelta a la tortilla” y poner al gobierno en aprietos.

Bienvenidx a la Comuna de Quito: una barricada cerca del edificio de la Asamblea Nacional el 12 de octubre.

El gobierno acusa al ex presidente Rafael Correa de haber orquestrado las manifestaciones. Pero no parece que lxs Correistas tengan algún rol. ¿Cuál es el rol de Correa en la fase actual de lo que acontece, en las marchas así como en la posiblidad de una instrumentalización “pacífica” o electoral y una salida al conflicto?

Claramente, el gobierno acusa a Correa, acusa a Maduro, insunuó que Correa había viajado a Venezuela y que, desde ahí, desarrolló un plan para desestabilizar al gobierno. Ahora tambíen están diciendo que lxs que estan detrás de los disturbios son Latinquín, una pandilla, y las FARCs [Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,]. Todo esto muestra que lxs politicxs del gobierno ya no saben que decir. Claramente se acostumbra a culpar a Correa, por dos años Correa ha sido culpable de todo. Aunque es verdad que Correa es un hombre corrupto que debe pagar por crímenes contra la humanidad, por la represión que se llevó acabo durante sus gobiernos, por la corrupción, no tiene sentido culparlo de todo lo que es responsabilidad de este gobierno, que ha gobernado el país por mas de dos años. Hay una costumbre generalizada por parte de la derecha de apoyar a Lenín Moreno y culpar a Correa cada vez que hay una crisis. Si falta el dinero, es por culpa de Correa; si hay criminales, es porque Correa hizo leyes que liberaron a lxs criminales; si hay muchos migrantes, es por la ley de movilidad. El gobierno anterior es siempre el culpable.

Habiendo dicho esto, durante el último año, las movilizaciones y las marchas en contra del gobierno—que eran mucho más pequeñas de lo que son ahora, porque ahora es una revuelta real—lxs Correistas estaban siempre presentes y esto causaba problemas para algunos movimientos sociales que no lxs querían ahí. Eso nos hizo anticipar que también estarían presentes en las marchas que están ocurriendo ahora, ya que son un grupo consistente. De hecho, el primer día marcharon y fueron reprimidos; el segundo día, tambíen aparecieron pero se quedaron atrás de la marcha y solamente quemaron dos neumáticos afuera del Banco Central mientras que lxs estudiantes intentaban entrar al centro histórico y confrontar a la policía. Luego de ese día, lxs Correistas práctimanente desaparecieron. La gente no les dió cabida. Hoy día [10 de octubre], estabamos haciendo entrevistas con algunxs compañerxs auto-organizadxs y les preguntamos, “¿Y Correa?” Y nos respondieron claramente: “Yo no soy Correista, no estoy aquí por Correa, Correa no nos paga”. Esto es evidente: lxs Correistas no están en las marchas. Definitivamente algunxs están ahí como individuos, pero no están organizadxs.

Hace dos días, el día de la asamblea, el padre Tuárez, el presidente del Consejo de Participación Ciudadana que había sido despedido por ser un fanático religioso, dijo que Diós le había dicho que Correa era el Salvador y que debía volver. Intentó infiltrarse en las manifestaciones, pero la gente lo obligó a huir. Así que en resúmen, esa posiblidad no existe.

Esto también es interesante: ni los partidos políticos ni lxs políticxs tradicionales han podido apropiarse de lo que está pasando. Las únicas autoridades que proponen más “políticas” que son vistxs con más legitimidad son el liderazgo de la FUT y la CONAIE, quienes lideran las movilizaciones actualmente. De hecho, el poder reside en toda la gente en las calles, y eso asusta mucho a la Derecha, a la burguesía, a lxs bancarixs, a lxs “dueñxs” del país, porque las calles no aceptan ningún líder político.

La solución podría ser que el “paquetazo” se caiga y que el país vuelva a alguna calma por un tiempo, pero esto claramente no duraría mucho. Otra posibilidad es que Lenín Moreno renuncie y que el “paquetazo” se mantenga ,y que el gobierno intente de distraer y pacificar a la gente enfocando la atención en el hecho de que Moreno se ha ido y en el proceso de construir un gobierno “popular”, un gobierno nacido de las calles—tales rumores ya están circulando. Así que imagina qué está pensando la Derecha, la burguesía ecuatoriana. De ninguna manera pueden permitir que las calles ganen, porque eso significaría que despues de 12 o 13 años se hace evidente algo que en el sentido común ya no existe—que salir a la calle es bueno, y que si estás organizadx, si resistes y sigues insitiendo, lograrás tu objetivo. Eso causaría una reacción en cadena que una vez más permitiría que la gente creyera en su propio potencial.

La Derecha sabe esto y por eso es que está unida para prevenir que esto ocurra.

Barricadas en Quito el 13 de octubre.

¿Cómo está respondiendo el bloque gobernante a las manifestaciones? ¿Podrían abrirse divisiones entre los partidos, el ejército, o algún otro lugar?

El bloque que mantiene el poder se encuentra unido. Lxs líderes políticxs más importantes (Lenín Moreno, Guillermo Lasso, Jaime Nebot, Álvaro Noboa) están unidos. Claramente Correa no dice nada porque quiere capitalizar con lo que ocurrirá con las elecciones que se aproximan. Él sabe que no es conveniente para él hablar mucho, porque el gobierno ya está diciendo que todo es su culpa y no es muy estratégico de su parte involucrarse tanto. Es suficiente que la gente piense que “todo era mejor cuando él estaba en el poder” y es muy probable que gane las nuevas elecciones. El presidente ahora se encuentra en Guayaquil, que es el refugio de lxs social-cristianxs, un partido de derecha, que todos temían ganaría las elecciones. Pero ahora eso no parece tan posible porque, definitivamente, no tendrá el voto de la Sierra, ciudades como Quito, Ambato, Riobamba, comunidades indígenas. Así es que todxs en el poder están unidxs intentando criminalizar la protesta de cualquier manera.

Por la parte de las Fuerzas Armadas, ahora tenemos a un Ministro de Defensa entrenado en Israel, por Mossad y la Escuela de las Américas, un fascista loco, un hombre militar. Cuatro días atrás, el goberno impuso un programa de gobierno obligatorio para radio y television de una hora que todas las compañías estaban obligadas a transmitir, en donde este loco habló la mitad del tiempo, amenazando que las FF.AA serán capaces de defenderse, que no deben de ser provocadas, y que la gente se mantuviera con calma porque si no era así, la represión sería terrible, como si estuvieramos en una dictadura. Esto claramente provocó indignación. Aún no se sabe, no existe información precisa, sobre si han habido deserciones dentro del ejército o la policía. Lo que si es seguro es que el rol histórico del ejército siempre ha sido el de reprimir a la gente, y en cierto momento, cuando el descontento popular es más evidente, intentan inventar alguna estrategia para prevenir que surjan gobiernos populares y se presentan como mediadores para crear un nuevo gobierno. Pero casi siempre termina siendo peor que el gobierno anterior. Es posible que en algún momento las FF.AA comienzen a irrumpir dentro de las organizaciones populares y a retirar su apoyo al presidente.

Niñxs y manifestantes esperan a comer en un comedor comunitario en Quito.

¿Cómo transformó el movimiento la cotidianeidad en la ciudad de Quito? ¿Y cómo se organiza el día en los espacios ocupados por lxs manifestantes?

La solidaridad que ha surgido aquí en la ciudad es increíble; algunxs lo han re-nombrado como la Comuna de Quito, porque no es solamente indígenas, ni estudiantes, ni manifestaciones. Hay bloqueos en barrios organizados. Así como en la Centro Histórico, el barrio de San Juan, por ejemplo, se está organizando de manera autónoma. Cuando llega una manifestación, la gente le da comida, agua. Ayer [9 de octubre], cuando la tensión se movió hacia las afueras de San Juan, en la zona de más arriba del Centro Histórico, habían varias personas locales que traían piedras, gente abriendo las ventanas de sus casas para darnos material para quemar o para protegernos del gas lacrimógeno, gente abriendo las puertas de sus casas para darnos agua.

Dentro de las casas, la gente recibía y ayudaba a heridxs, proveyendo espacio para que lxs doctorxs voluntarixs lxs trataran, ya que las ambulancias no podían llegar hasta ahí. Hay muchxs doctorxs voluntarixs, muchxs de ellxs estudiantes de medicina que están ayudando en las calles, proveyendo de asistencia de emergencia para lxs heridxs, salvando vidas. Tenemos un increíble aparato médico, muy organizado.

Tenemos espacios para recibir y redistribuir comida: Soy parte de uoa de estos grupos en Whatsapp porque el lugar donde trabajo funciona como un punto de acopio. Alrededor del centro de la ciudad, en las universidades, hay lugares que funcionan como comedores populares, como espacios de bienvenida para quienes vienen de afuera para luchar en Quito. Estos lugares estan llenos de donaciones; a veces no saben que hacer con todas las donaciones que reciben. Hay cocinas comunitarias donde la gente prepara comida voluntariamente. Ayer, estaba hablando con gente de una cocina comunitaria en Parque Arbolito; había un caballero ahí que había sido herido cuando la policía atacó el parque, y apesar del ataque la cocina continuó sus operaciones. La cocina fue formada por un barrio de Quito, organizada através de una iglesia evangélica—estaba el pastor con sus tres ollas gigantes. Me contaron que solo ese día habían alimentado a 700 personas.

También conocí y hablé con una señora muy humilde del sur de Quito que tenía un pequeño negocio. Llegó en la tarde junto con su hijo en una van pequeñita, pasaron por el parque para entregar café y pan a la gente. Así que, comida no falta, hay comida en todas partes—hoy día he comido cuatro veces. En todas partes, hay gente llamándote para comer algo; a veces se ofenden si te niegas, porque es una manera de donar a la causa.

Hay personas que se han organizado para extinguir las granadas de gas lacrimógeno, y para tratar a las personas afectadas por el gas. Hay diferentes tipos de organizaciones—hay personas que ofrecen servicios de guardería. [En este momento de la entrevista, la persona entrevistada tose: “Es el efecto del gas en los pulmones.”] Hay personas que organizan juegos para lxs niñxs. Personas que pasan el día cantando, tocando música. Es muy, muy interesante lo que está pasando aquí. Es por esto que algunxs aquí hablan de la Comuna de Quito, algunxs dicen que de alguna manera, en este ámbito, ya hemos logrado mucho en términos de auto-gestión espontánea.

Pero tomó muchas asambleas el poder organizar lo que está pasando ahora. Creo que es la mayor victoria, y esperamos que continue—este espíritu de auto-gestión. Esto muestra que juntxs podemos confrontar al gobierno por ocho días y paralizar un país por ocho días, asegurarnos de que nuestros derechos sean respetados.

Octubre 10: estos ocho oficiales de policía estuvieron captivos por indígenas luego de que entraran en su territorio.

¿Cómo planea el movimiento organizarse desde mañana [11 de octubre]?

Hoy día [10 de octubre], hubo una manifestación, con la liberación de la policía que había sido detenida, con un llamado a continuar la lucha; lxs indígenas aún siguen aquí en Quito. Hoy fue un día de tranquilidad, paz, luto. De hecho, la CONAIE anunció tres días de luto. No sé si eso significa que en los próximos tres días solo habrán marchas pacíficas. Pero creo que estratégicamente también puede servir un poquito; por ejemplo, hoy día fue un día “pacífico,” pero se lograron muchas cosas, hemos tomado la atención de los medios, el cerco mediático se ha roto—apesar de que el gobierno haya cortado la señales celulares y el internet, lo que hizo muy difícil documentar y comunicarse sobre los eventos por medio de medios independientes y esfuerzos individuales.

Creo que todxs nos estamos preparando para una resistencia larga. Si al comienzo pensabamos que terminaría de manera repentina, después de lo que hemos visto en los últimos días, entendemmos que esto durará mucho más—y es así. Por eso tenemos que organizar los momentos de lucha de manera estratégica, no quemarlos inmediatamente. Es importante el tratar de darle forma a la opinión pública, romper el cerco medíatico, crear nuevas estrategias de combate así como también de manifestarse, de disturbios, conflictos con la policía. Esto no quiere decir que una cosa sea la correcta y la otra no, pero sí que tenemos que usar cada herramienta posible para conseguir la victoria.

¡Seguramente la lucha continuará! Hoy día prometimos frente al ataúd del compañero asesinado por la policíá que la lucha continuaría.

  1. Esto se refiere al decreto 883 del gobierno de Lenín Moreno y su paquete económico, la expresión se usa de manera negativa.